El Programa #JUVENTUD2020, una necesidad para alcanzar los objetivos del modelo Aragón2020

La situación en la que se encuentran muchos jóvenes aragoneses impide la consecución de sus proyectos de vida personal y profesional.

En primer lugar, los datos de la tasa de empleo y la tasa de desempleo entre jóvenes aragonesas correspondientes a los dos últimos años son claros en cuanto a proporciones. En este caso la tasa de parados es considerable entre las edades entre 16 y 19 años, aunque cabe mencionar que la tasa de actividad no supera el 20%.  En cualquier caso destacan las cifras en franjas 5 años superiores, cuando la tasa supera de forma general el 60% de actividad.

En concreto en base a los datos que la entidad ha podido recopilar, se observa que 5 de cada 10 jóvenes en activo de entre 16 y 19 años se encuentran en situación de desempleo tanto en 2016 como en 2017. Cifras que parecen no mejorar entre los periodos analizados en referencia a la franja de edad de 20 a 24 años, en la que hasta 3 de cada 10 jóvenes en activo no hallan oportunidades de inserción laboral. En cambio, parece mejorar en cuanto a los jóvenes de 25 a 29 años, con entre 1 y 2 jóvenes de cada 10 en activo en situación de desempleo.

En conjunto, el empoderamiento y el nivel adquisitivo de los jóvenes se pone en entredicho desde hace años. Si bien se puede apuntar una mejora respecto de años anteriores, es candente una falta de reacción por parte de la administración, las entidades sociales y los distintos agentes de la sociedad organizada. A todo esto es complicado que este sector de la población progrese en base un proyecto de vida y con el objetivo de desarrollar una vida plena y digna.

La situación que configura el desempleo entre los jóvenes y las mejorables condiciones en las que se encuentran se agrava con la tendencia, sin precedentes, al incremento del precio del alquiler. Así pues, la emancipación es casi imposible entre algunos colectivos de jóvenes, también en caso que se plantee la opción a compra con el soporte de un préstamo hipotecario. Desafortunadamente, en conjunto, son cada vez menos frecuentes los casos en los que jóvenes optan a un contrato indefinido, con expectativas de salario medio-alto con tendencia a aumentar y, finalmente, con posibilidades de compra de vivienda. Sin duda no se dan las mejores situaciones para la emancipación de nuestros jóvenes y su autosuficiencia y, entre este y otros motivos, surge la necesidad de pasar a la acción.

En tercer lugar, conviene analizar los datos relativos a jóvenes desempleados en función del nivel de formación con tal de justificar las acciones que plantea Escuela y Despensa. En este caso, el análisis ha sido posible realizarlo a partir de las cifras de población desempleada absoluta que busca empleo por primera vez (recuperado del Instituto Aragonés de Estadística) y, por tanto, mayoritariamente jóvenes.

Como es habitual el nivel de educación básica –Educación Secundaria Obligatoria- es la formación más usual entre las personas que quieren inserirse por primera vez en el mercado laboral. Entre 2016 y 2017 los formados en educación básica aumentan en la proporción dentro del colectivo de personas que buscan trabajo por primera vez sin éxito; hasta 7 de cada 10 personas que forman parte de este grupo intentan acceder con tan solo titulación básica. En la misma línea parece evolucionar el nivel de desempleo con formación en educación primaria. Por el contrario, la enseñanza superior es el nivel menor en proporción el 2017 en este colectivo, asimismo se trataría de entre 1 y 2 de cada 10 personas que buscan trabajo por primera vez y no consiguen encontrarlo.

En tercer y último lugar, la disminución del desempleo es un hecho al que rápidamente se han acogido muchas instituciones para poner de manifiesto la labor desarrollada estos últimos años. Sin afán de menospreciar dicha labor, cabe mencionar que los datos de contratación (recuperado del IAE)  en función del carácter temporal dejan una idea un tanto agridulce frente a la evolución del paro.

Según datos del IAE en el año 2017 la contratación ha aumentado en más de 60 mil contrataciones respecto del total registrado el año 2016 (Tabla 3). Sin embargo la proporción de contratos de carácter indefinido no ha superado el 11% del total registrado en el mejor trimestre del último año, en conjunto para el 2017 el indefinido se mantiene por debajo del 10% de la contratación total. A todo esto solo 3 de cada 10 contratos corresponden a personas de entre 16 y 29 años.

Con estos datos en mano se consolida la situación de inestabilidad temporal en el empleo en Aragón, a partir de la cual se deduce claramente la situación de debilidad y las, generalmente, malas condiciones laborales que asumen los más jóvenes. En este sentido, es importante encontrar las vías y los recursos necesarios para revertir dicha situación, de manera que en Aragón se inicie, de una vez por todas, un periodo de generación de buen empleo, vinculado al emprendimiento y sectores de innovación, y de regeneración y rejuvenecimiento del mercado laboral

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